Por Liz Lopez

Rating: B

La difunta Aretha Franklin es una de nuestras más grandes artistas con una carrera que se extendió por décadas. La nueva película, Respect, comienza con sus primeros años como niña, como suelen hacer muchas películas biográficas. El director Liesl Tommy y la guionista Tracey Scott Wilson, hacen su primer largometraje con esta película, ya que ambos han trabajado anteriormente en teatro y televisión. La cinta Respect no se trata solo de su música, sino también de la influencia de su familia y religión, algo de su activismo, todo lo que dio forma a Aretha, tanto positivamente ademas como vemos, destructivo. Su madre, la cantante de gospel Barbara Franklin (Audra McDonald) fue una gran influencia, pero solo cuando pudo visitarla, ya que ya no vivía en la casa familiar. La ganadora del Oscar Jennifer Hudson (Dreamgirls) protagoniza el papel principal y se destaca no solo por su trabajo vocal, sino por su interpretación de Aretha tanto en los buenos como en los malos momentos. Hudson es perfecta para este papel y sus actuaciones musicales son conmovedoras y memorables.

En 1952 Detroit, Aretha (Skye Dakota Turner, excelente), tiene 10 años y tiene talento para cantar en iglesias y fiestas en casa de su padre, el influyente ministro bautista y activista de los derechos civiles C.L. Franklin (Forest Whitaker). La presentaría y le pediría que actuara para los adultos presentes. Poco tiempo después nos enteramos del trauma que sufrió una noche, así como de la devastadora noticia de la muerte de su madre. Su padre decide tomar las decisiones sobre la carrera musical de su hija, lo que le impide tomar sus propias decisiones sobre qué cantar y cómo manejar su vida.

Ama al chico malo prohibido que su padre odia, Ted White (Marlon Wayans). Las hermanas de Aretha, Erma y Carolyn (Saycon Sengbloh y Hailey Kilgore) también son cantantes y no les gusta Ted por la reputación que se ha creado, pero no pueden convencerla de que no se case con él. Pronto se convierte en su manager y también controla qué tipo de artista debe ser.

En la década 60, ella firma con Atlantic Records y el legendario productor Jerry Wexler (Marc Maron), quien decide emparejarla con músicos en Muscle Shoals, Alabama para grabar. A pesar de tener la dominación y los problemas de su esposo presente, Aretha prospera en sus sesiones de grabación. Ella resulta con su primer gran éxito, “Nunca amé a un hombre (la forma en que te amo)”, y es genial verla brillar como artista y compositora. Afortunadamente, puede dejar el abuso y la relación con Ted White, pero a su vez tiene que lidiar con su alcoholismo antes de que su carrera y su vida familiar se dañen sin remedio. Hudson es fenomenal cuando muestra a la audiencia cómo Aretha se transforma de su timidez a dominar el escenario.

Dos puntos de la historia que no se exploran tanto son sus cuatro hijos (solo se ven parcialmente y aparecen mucho en el fondo). El guión también la muestra queriendo estar más en la escena política, pero breves escenas la muestran cantando en el funeral de Dr. de Martin Luther King Jr. y hablando en defensa de Angela Davis.

El vestuario Clint Ramos, la diseñadora de producción Ina Mayhew y los jefes de peluquería y maquillaje Lawrence Davis (“Mare of Easttown”) y Stevie Martin (“P-Valley”) serán reconocidos por su trabajo en la película, capturando la ropa y los peinados de las décadas 50 hasta 70 cuando Aretha trabaja en su histórico álbum de 1972, Amazing Grace.

La película también está protagonizada por Tituss Burgess como el reverendo Dr. James Cleveland; Kimberly Scott como Mama Franklin; Heather Headley como Clara Ward; Tate Donovan como John Hammond y Mary J. Blige como Dinah Washington (sobresaliente).

Fuente: MGM

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